Los Guardianes de la Luz es un ecosistema educativo y espiritual diseñado para la formación integral de niños y jóvenes, utilizando una saga narrativa que fusiona la aventura épica con valores cristianos y virtudes humanas. A través de cuentos y contenidos audiovisuales ambientados en el Bosque Sagrado, el proyecto busca que los más pequeños aprendan a gestionar sus emociones y fortalezcan su carácter bajo la premisa de que la verdadera fortaleza reside en el dominio propio, el servicio al prójimo y la confianza en Dios, transformando cada acción cotidiana en una oportunidad para ser una llama de esperanza en el mundo.
Invertir en esta colección permite que los lectores desarrollen:
Esta saga está compuesta inicialmente por nueve volúmenes, cada uno de los cuales contiene cinco relatos independientes. Actualmente, estamos trabajando en nuevas entregas para expandir el universo literario. Dado que las historias no siguen un orden cronológico, los libros pueden leerse de forma independiente sin perder el hilo de la trama.
Nuestros protagonistas no son superhéroes inalcanzables, sino compañeros de camino que enfrentan dilemas similares a los de cualquier niño:
La guía espiritual del Bosque Sagrado. Con su sabiduría y paciencia, representa la tradición y el consejo sabio que ayuda a los Guardianes a encontrar el camino correcto en momentos de duda.
El corazón del equipo. Es compasiva, dulce y tiene una sensibilidad especial para notar cuando alguien está triste o necesita ayuda. Ella enseña a los niños la importancia de la empatía, la caridad y el cuidado de la vida.
La mente brillante. Curiosa y analítica, Rocío demuestra que la ciencia y la fe van de la mano. Siempre tiene una solución inteligente basada en la verdad y la observación.
El fiel pájaro carpintero. Es divertido y leal, pero a veces su orgullo le juega malas pasadas. Su viaje trata sobre aprender a trabajar en equipo y valorar los dones de los demás.
El líder del grupo. Valiente y entusiasta, aunque a veces algo impaciente. A través de sus aventuras, aprende que la verdadera fuerza nace de la humildad y el dominio propio.
No dejes que el mundo defina los valores de tus hijos. Dales las herramientas para que ellos iluminen el mundo con su fe y carácter.