Si el primer libro nos enseñó a superar obstáculos externos, este nuevo volumen entra en el terreno más difícil: la mente y el corazón. Descubre cómo Carlo Acutis, Ana Frank y Gandhi pueden ayudar a tus hijos a vencer la adicción a las pantallas, la tristeza y la presión de grupo.
En el primer volumen, Pioneros de la Esperanza, conocimos a héroes que vencieron la pobreza o la sordera. Pero hoy, nuestros hijos enfrentan enemigos invisibles y silenciosos:
Para navegar este mapa emocional, llega «Huellas de Luz: La Batalla Interior». Este libro reúne a 10 gigantes que descubrieron que la verdadera libertad no es hacer lo que uno quiere, sino ser dueño de uno mismo.
Olvídate de las biografías aburridas. Este libro conecta con la realidad actual de tus hijos a través de historias fascinantes:
Carlo era un chico normal: usaba jeans, amaba la Nutella y era un genio de la informática. Pero descubrió que vivir pegado a la pantalla te convierte en una «fotocopia».
Obligada a vivir encerrada y en silencio durante dos años, Ana no dejó que el odio de afuera apagara su luz.
Cuando lo empujaron de un tren por su color de piel, Gandhi sintió una furia gigante. Pero decidió no devolver el golpe.
Su barco se rompió en el hielo de la Antártida. ¿Su meta? Ya no fue la fama, sino que todos volvieran vivos.
La Lección: Trabajo en Equipo y manejo del fracaso. El líder es quien cuida, no quien manda.
Todos sus amigos dijeron «sí» a una mentira del Rey para ganar premios. Tomás se atrevió a ser el único en decir «no».
(Y muchos más: Viktor Frankl, Irena Sendler, San Juan Bosco, Louis Pasteur, San Francisco de Asís).
Al igual que el primer tomo, este libro no es solo lectura pasiva. Es un manual de entrenamiento emocional. Cada capítulo termina con actividades prácticas para la familia:
Vivimos en la era de la salud mental. Nuestros hijos necesitan saber que los superhéroes también lloran, también tienen miedo y también se sienten solos.
«Huellas de Luz: La Batalla Interior» les muestra que no están indefensos. Tienen la libertad interior de Viktor Frankl, la alegría de Don Bosco y la conexión de Carlo Acutis.
No podemos evitar que enfrenten tormentas, pero podemos darles la brújula para que no se pierdan